Subir montañas. Aprender, avanzar y mejorar… siempre mejorar. Luchar y perseverar… siempre perseverar. Imaginar y soñar… siempre soñar. Compartir, sentir y reír… siempre reír. Fracasar y triunfar… como aprendizaje. Intuir y prever…puede no ser cierto lo que ves. Entender el entorno… que no conoce piedad. Escuchar las señales… que son legión. Navegar… con calma justa. Decidir… es tu libertad. Asumir el sufrimiento… que alguna vez llegará. Proteger… el compañero es tu mitad. Corazón caliente y sangre fría. Humildad debida.
Aún así… nada es seguro. Nadie te obligó… y a nadie exigirás.
Luego… bajar de allí… con las mismas reglas.
Vivir.


miércoles, 15 de mayo de 2013

Pasión, voluntad y sufrimiento

"En el límite de la tierra de los hombres, erguido en la cumbre,
que embrujó sus noches, el joven alpinista yergue su cuerpo y
su corazón, su alma y sus sueños.
Una región de nieves y rocas se extiende ante él hasta perderse
de vista, en medio del silencio y el misterio del infinito.
Las montañas son un mundo aparte: no parecen una porción
del planeta, sino un reino independiente, insólito y misterioso,
para penetrar en cuyos dominios las únicas armas son 
la voluntad y el amor...."
(Gaston Rebufatt)


Pasión... del latín "Passio"... de nuevo echamos mano del diccionario de la RAE - cosa muy interesante para entender significados - entre las definiciones que indica elegimos "apetito o afición vehemente a algo".

Voluntad... del latín "Voluntas"... "facultad de decidir y ordenar la propia conducta".

Sufrir... "Suffere"... "sentir físicamente un daño, un dolor, una enfermedad o un castigo"... aunque quizá la que más conviene para el asunto que nos interesa... "aguantar, tolerar, soportar".

Podríamos considerar la pasión como el embrión que permitirá al futuro alpinista conseguir los sueños que le acompañarán toda su vida... sin pasión por lo que se hace, tanto en la vida diaria como en el asunto que nos ocupa, todo se reduce a un simple deambular sin caminos definidos... algo así como vivir hasta que todo acabe... sin sentimiento transcendental sobre la propia existencia.

La pasión hace ver las cosas de forma diferente, a pesar de los problemas, y marca una dirección en la que fijarse constantemente... la pasión todo lo puede.

La voluntad... ésa facultad de perseverar en las acciones... resultará imprescindible, tanto como difícil a veces sobrellevar la carga que se nos viene encima... pero estamos aquí porque así lo hemos decidido... queremos ver más allá de lo que la razón dicta.

Y llevará esfuerzo conseguir los sueños.


Aceptar el sufrimiento es vital... cuando llega el momento, puesto que no todo será gozoso, aunque éste siempre ganará en los recorridos largos a aquel; la capacidad de sufrimiento aumenta y mejora con la experiencia... al igual que la voluntad; no tanto la pasión... a la que bastará con permanecer intacta.

Escalar montañas requerirá de actitud y conocimiento... pasión, voluntad y capacidad de sufrimiento... y todo esto ha de aprenderse constantemente, renovando el pensamiento sobre lo que interesa mejorar; es importante entender que el "baremo" sobre las cosas es diferente según el individuo adquiera mayor conocimiento personal... una tormenta furiosa a unos les parecerá el fin y a otros un simple obstáculo a superar... aquí radica la gran diferencia entre los que "entrenan la mente" y los que no "fijan el problema".

Escalar montañas es tan peligroso como gratificante... tan duro como gozoso... tan alegre como triste... tan banal como importante... tan simple como complicado... tan bello como devastador... y todo ello siempre con un compañero al lado.

Para recorrer éste camino se hace necesario pensar y "dialogar" con uno mismo... sincerarse y olvidar triunfalismos constantes; se gana o pierde según entendamos ganar o perder... porque lo que en verdad se puede perder es la vida propia o ajena... esto es lo que está en juego... y esto es lo más importante.

Somos responsables absolutos de lo que ocurra, de nuestras decisiones... para bien o para mal... y de no tenerlo claro poco habremos aprendido.


Ni por un segundo penséis que ésta entrada tiene tintes "heroicos" o negativos... ¡ja!... lo que tiene es el deseo de compartir realidades que deben asumirse... cuarenta años de montañas, donde de todo hubo... por su orden y concierto... donde, a pesar de pérdidas, siempre triunfó la alegría.

Lo cierto es que sigo pensando que no existe nada mejor que colocarse en todo lo alto de un pedazo de nieves y rocas que rozan el cielo.

Escalar montañas, durante muchos años, exige un espíritu libre y un esfuerzo constante para mejorar... no atrincherarse en lo aprendido y salir al encuentro de nuevas opciones... insistir en lo bueno que nos va bien y cambiar lo que no tanto; aún así nada será seguro y así debe entenderse... esto quizá viene a cuento de las últimas pérdidas de alpinistas, gentes con experiencia, que lanzaron los dados contra el tapete verde de juego... y no pudieron ganar la partida.

El juego se gana siempre al regreso... con cumbre o sin ella; lo importante es el camino.

La magnífica frase que encabeza ésta entrada, de Gaston Rebufatt - el guía del jersey bonito - nos introduce en  el espacio que nos espera... sus palabras son la esencia del alpinismo.

14 comentarios:

  1. Pasión, otra reflexión, ya que hoy toca..
    Creo que el ser humano es feliz cuando está centrado en lo que quiere hacer, es decir en sus pasiones. Cuando más te centras en lo que amas y deseas, más feliz serás.
    Por ello se hace necesario identificar nuestras pasiones, lo que realmente nos hace feliz, lo que genera emociones positivas y disminuye las emociones destructivas, este creo que es el primer paso hacia una vida plena y satisfactoria.
    Creo que es la filosofía de vida que seguiría el guía del jersey bonito!!
    Un abrazo Carlos

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    1. Cierto, Nico Isa... la pasión es la clave para vivir... y todo llega de diferente manera; solo será necesario "entender" la vida como un instante que debemos aumentar hasta el final... empatía y energías limpias... luego ya lo que tenga que ser.
      Un abrazo.

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  2. Has dado en el clavo....efectivamente,se trata de tres ingredientes esenciales en el desarrollo , no solo de la actividad en montaña , sino de una vida apasionada y apasinante en general...sin pasion,no existe nada ...de esa pasion,ilegible para muchos,nace la voluntad de hacer...y para ello,mucho,pero que mucho sufrimiento en el camino(quizas en ese sufrimiento encontramos a su vez el ingrediente que alimenta e nuevo la pasion???) que lleva a la consecucion de nuestros sueños....
    Si me permites Carlos,te preguntaria???...y el VALOR,el CORAJE????Coraje para no acomodarse,y luchar por la consecucion d una vida apasionante,llena de sufrimientos en el camino???.....Quizas en otro momento nos hablaras de ello,je,je,....
    Un saludo,y gracias por compartir estas nuestras reflexiones,e,je,....

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    1. Hola, Alex... seguramente el valor y el coraje viajan con la pasión... pertenecen a ella porque ¿como no luchar con valor y coraje por una pasión?... no sería entonces pasión sino más bien algo pasajero.
      La verdadera pasión es permanente, puede que con altibajos, pero siempre constante.
      Gracias a ti por tus reflexiones.
      Saludos.

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  3. Hola Carlos...yo creo que el verdadero alpinista es un loco romantico,soñador apasionado,aventurero sensible que sabe apreciar y ver la belleza y la grandeza de las montañas...y como buen "caballero andante" con valor,miedo y coraje se pierde en la búsqueda continua del "Santo Gríal"...

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    1. Hola, Miguel Ángel... pues sí... ¿que quieres que te diga?... pues que sí.
      Un abrazo.

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  4. Como me digas que no me enfado,jeje...un abrazo.

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  5. Todos ellos ingredientes necesarios sin duda para este deporte ,pero también en la vida y en otros muchos ámbitos ... me temo que las más de las veces los sobrestimamos , mejor menos ego para compensar tanta pulsión . Buen tema Carlos , y a seguir sufriendo que es lo que nos va , o no ...

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    1. Cierto, David... seguramente eso de sufrir no es que nos "ponga"... simplemente debemos aceptar el juego... al igual que en la vida diaria debemos asumir que las veredas tienen en las cunetas tantas zarzas como rosaledas.
      Un abrazo.

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  6. Hola Carlos, como siempre comparto tus reflexiones, aunque yo opino q la pasiony el sufrimiento estan dirigidos si o si por la voluntad. En la mayoria de las ocasiones la voluntad manda en las multiples decisiones q debemos tomar para despues sentir apasionadamente o sufrirlas o las dos cosas a la vez...porque la pregunta seria: ¿a que estamos dispuestos a renunciar( voluntariamente)?

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    1. Hola, Javimartinz... es posible que sea como dices... aunque yo "siento" que la pasión es el gérmen; con pasión se hace necesario aportar menos voluntad, todo parece que lo puede, y el sufrimiento se acepta más fácilmente.
      Renunciar forma parte del juego de la vida... y para alcanzar cosas se renuncia a otras.
      Ufff... mucho pensar es esto... jejejej.
      Un cordial saludo.

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    2. Pues si ...estamos entrando con la filosofia "alpinistica" y lo q importa es intentar disfrutar de lo q se hace...en la montaña y en la vida.
      Saludos

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  7. Bonitas reflexiones, al igual que las palabras de Rebufatt, siempre nos enseñan a amar con respeto nuestras montañas.

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    1. Gracias, Paula... ciertamente conviene respetar la montaña... entender el entorno y acoplarse a él; en éstas cosas los "antiguos" siempre llevaban razón.
      Saludos.

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