Que todo fluya, limpia y ordenadamente en una escalada, resulta imprescindible para evitar las temidas pérdidas de tiempo... ésas que terminan con la paciencia y nos hacen sentir "pesados" y lentos.
Recoger las cuerdas en una reunión... es vital... evitando los enganches y bucles que se encargan de ralentizar la navegación... sin olvidar los problemas, a veces serios, de dar cuerda al compañero que puede encontrarse "pillado" en el peor momento cuando el asegurador no le da cuerda a tiempo, quizá porque se encuentra liado tratando de desenredar la cosa.
Existen muchos sistemas por todos conocidos... el más clásico sería aquel de colocar los bucles en los pies... o aquel otro de hacerlo sobre la cuerda que hemos utilizado como linea de anclaje a la reunión, etc.
El problema con estos sistemas es que, a pesar del cariño que hemos puesto en que las gazas cuelguen de mayor a menor... en muchas ocasiones se enredan... sobretodo si se hace necesario pasar al compañero el manojo de bucles... y llega el lío.
El sistema que os sugiero es muy eficaz y consiste en anudar los bucles a una cinta o a la misma cuerda de anclaje a reunión... ésto último siempre y cuando los largos sean alternos, de no ser así mejor utilizar una cinta - esto permite pasar al compañero toda la cuerda simplemente cambiando el mosquetón de uno a otro -.
Las gazas se ordenan desde la posición más cercana al escalador... y hacia la reunión... evitando que sean excesivamente largas - ; hay espacio bastante en un anillo de 60cm. (express desarmada) para contener una longitud de cuerda convencional - 60 metros -.
Si vamos en cuerda doble bastará con dejar bucles algo más largos... o disponer de un anillo de mayor longitud... en cualquier caso esto no afecta al recogido.
Los nudos se pueden realizar y deshacer fácilmente con una sola mano... de manera que siempre tendremos control sobre la cuerda... y el sistema funciona tanto para asegurar al segundo como al primero.
Cuando llega el momento de dar cuerda al primero... se desarman los nudos en la dirección contraria a cuando se crearon... es decir... desde la reunión hacia el cuerpo del asegurador.
En las siguientes imágenes podéis ver que una simple gaza, sin apretar en exceso, es suficiente para sujetar los bucles y evitar su caída.
Al igual que ocurre con otros sistemas de trabajo con cuerdas, nudos, fisureros, etc. conviene practicarlo en "dique seco" y entender el modo de funcionamiento... entonces comprobaremos que se gana en fluidez, seguridad y limpieza.
Recoger las cuerdas en una reunión... es vital... evitando los enganches y bucles que se encargan de ralentizar la navegación... sin olvidar los problemas, a veces serios, de dar cuerda al compañero que puede encontrarse "pillado" en el peor momento cuando el asegurador no le da cuerda a tiempo, quizá porque se encuentra liado tratando de desenredar la cosa.
Existen muchos sistemas por todos conocidos... el más clásico sería aquel de colocar los bucles en los pies... o aquel otro de hacerlo sobre la cuerda que hemos utilizado como linea de anclaje a la reunión, etc.
El problema con estos sistemas es que, a pesar del cariño que hemos puesto en que las gazas cuelguen de mayor a menor... en muchas ocasiones se enredan... sobretodo si se hace necesario pasar al compañero el manojo de bucles... y llega el lío.
El sistema que os sugiero es muy eficaz y consiste en anudar los bucles a una cinta o a la misma cuerda de anclaje a reunión... ésto último siempre y cuando los largos sean alternos, de no ser así mejor utilizar una cinta - esto permite pasar al compañero toda la cuerda simplemente cambiando el mosquetón de uno a otro -.
Las gazas se ordenan desde la posición más cercana al escalador... y hacia la reunión... evitando que sean excesivamente largas - ; hay espacio bastante en un anillo de 60cm. (express desarmada) para contener una longitud de cuerda convencional - 60 metros -.
Si vamos en cuerda doble bastará con dejar bucles algo más largos... o disponer de un anillo de mayor longitud... en cualquier caso esto no afecta al recogido.
Cuando llega el momento de dar cuerda al primero... se desarman los nudos en la dirección contraria a cuando se crearon... es decir... desde la reunión hacia el cuerpo del asegurador.
En las siguientes imágenes podéis ver que una simple gaza, sin apretar en exceso, es suficiente para sujetar los bucles y evitar su caída.
Al igual que ocurre con otros sistemas de trabajo con cuerdas, nudos, fisureros, etc. conviene practicarlo en "dique seco" y entender el modo de funcionamiento... entonces comprobaremos que se gana en fluidez, seguridad y limpieza.