Subir montañas. Aprender, avanzar y mejorar… siempre mejorar. Luchar y perseverar… siempre perseverar. Imaginar y soñar… siempre soñar. Compartir, sentir y reír… siempre reír. Fracasar y triunfar… como aprendizaje. Intuir y prever…puede no ser cierto lo que ves. Entender el entorno… que no conoce piedad. Escuchar las señales… que son legión. Navegar… con calma justa. Decidir… es tu libertad. Asumir el sufrimiento… que alguna vez llegará. Proteger… el compañero es tu mitad. Corazón caliente y sangre fría. Humildad debida.
Aún así… nada es seguro. Nadie te obligó… y a nadie exigirás.
Luego… bajar de allí… con las mismas reglas.
Vivir.


lunes, 5 de noviembre de 2012

Emergencias

Con un peso total de apenas 180 grs. y seis objetos podemos solucionar una buena parte de los imprevistos que, sin dudarlo, pueden surgir durante una ascensión o escalada... invierno o verano. Es posible que tengamos por seguro realizar la actividad en el día... sin contratiempos... veloces como galgos tras la liebre... cumpliendo etapas felizmente y alcanzando el bar justo antes de que cierren la cocina y desconecten el grifo de cerveza.

Pero...¡amigos!... también puede ocurrir que nos levantemos algo tarde, que escasee el agua, que se nos resista ése paso facilón, que al compañero se le partan las gafas... o incluso... que te pise la mano a la salida de reunión incómoda; entonces ya nada es como debiera. Sobre los cambios del tiempo... mejor ni hablar.

Teniendo en cuenta que el peso a cargar es importante y debe considerarse como una máxima en las actividades de montaña; no es posible echar a la mochila todo aquello que nos garantice salir airosos de los problemas que nos salgan al paso. No deberíamos considerar como válida la frase de... "échalo, por si..." porque terminaremos cargando más de la cuenta y eso ya será un problema desde el inicio.

Puestas así las cosas... sugiero "abandonar" en el fondo de la mochila un pequeño arsenal de objetos que podrán facilitar la vida... cuando todo sea como no debiera haber sido.
Lo empaquetamos en una bolsa de plástico pequeña y estanca.


MANTA TÉRMICA.
Es increíble lo que puede ayudar en un vivac imprevisto. La hipotermia no debe infravalorarse pues no es necesario una temperatura baja para que ocurra. Pongamos como ejemplo que estamos en verano en Gredos, Pirineos o Levante... y nosotros allí... en camiseta y pantalón pirata, quizá sin un simple cortavientos en la mochila; llega la nube... o nos acecha la noche con vivac inminente. El truco está en envolverse el torso con la manta... bajo la ropa interior (si solo llevamos camiseta). Si disponemos de más ropa colocamos la manta entre la interior y la siguiente.
Solo aguantará un uso... suficiente para la noche toledana que nos espera.
Su peso... 60grs.

CANUTILLO.
Nos permitirá aprovechar cualquier hueco entre piedras, fisuras y lugares de difícil acceso. La hidratación es vital y hay que rellenar la cantimplora a la menor oportunidad... o quizá luego sea tarde.
Con 30/40cm. bastará.
Su peso... 40 grs.

ESPARADRAPO.
Un dedo que "cruje" se encinta con el contiguo... una ampolla en el talón... la yema de un dedo que escapó violentamente de la regleta... las gafas... el tobillo que falla... un enganchón en el plumífero... incluso convertir un mosquetón tradicional en uno de seguro.
Indispensable de tela y 4cm. de ancho mínimo. Imaginación al poder.
Su peso... 25 grs.


LINTERNA.
Hoy en día disponemos de diseños minimalistas y con una relación de potencia/consumo más que aceptable para conseguir luz durante unas horas. Indispensable para cualquier actividad... además la luz emite "sensaciones cálidas" muy de agradecer.
Eso sí... hay que revisar la batería.
Su peso... 30grs. (con pila).

NAVAJA.
Otro elemento imprescindible y que, en caso de realizar alguna escalada, debe llevarse a mano. Ya sabéis... cortar ésos cordinos añejos que impiden mosquetonear o colocar otros nuevos. Tenemos en el mercado infinidad de modelos pero sugiero elegir hoja aserrada en acero inoxidable, dureza no inferior a 50/60 Rockwell, sistema de seguridad y mosquetoneable.
Su peso... 20grs.

BARRITA DE MAGNESIO.
La gran olvidada... para invierno o verano. Cerillas, mechero, piezoeléctrico, etc. ... todo puede dejar de funcionar, sin embargo, la barrita de magnesio siempre lanzará una chispa... para encender gas, alcohol, gasolina o incluso iniciar una pequeña hoguera.
Solo será necesario un raspado enérgico con la navaja... con el canto opuesto al filo y ¡zas!.
Su peso... 3grs.


7 comentarios:

  1. Carlos esto es como el libro de Petete je,je....
    se agradecen los bricomontaña consejos.Un saludo.

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    1. Bueno... y eso que no puse una fotito con el vaquero de tirantes y el panel de herramientas detrás... jejejeje.

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  2. El silbato, Carlos, falta el silbato...
    Por eso de no quedarnos afónicos si llega un momento que nos quedamos solos, pasmados, de noche, sin poder "Filbar" o "Habláh"...pufffff, que no nos pase.
    Un abrazo. David.E.Resino

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    1. ¡Hombre!, David... bueno... pues silbato, pero no sé yo... jejejejej.

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  3. Muy bueno Carlos,la manta térmica siempre es obligatoria en carreras de ultra distancia y doy fe de que es una verdadera ayuda llevar una en la mochila,parece mentira lo que retiene el calor o abriga,recuerdo en el Mont Blanc después de dos noches toledanas y de haber recorrido 120km no tuve más remedio que abandonar la carrera por lesión y si no es por la manta térmica perezco del frio esperando a los de emergencia.
    Lo del magnesio y el tubo también es la pera limonera jejejeje.
    Muy bueno

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    1. Ufff... 120km. corriendo... estás en forma, Luis.
      Cierto que la manta térmica soluciona mucho.... y pesa/abulta poco.
      Gracias por los comentarios.

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  4. Bueno no estás todo el rato corriendo,corres y andas,lo que llamamos caco.
    Un saludo

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