Subir montañas. Aprender, avanzar y mejorar… siempre mejorar. Luchar y perseverar… siempre perseverar. Imaginar y soñar… siempre soñar. Compartir, sentir y reír… siempre reír. Fracasar y triunfar… como aprendizaje. Intuir y prever…puede no ser cierto lo que ves. Entender el entorno… que no conoce piedad. Escuchar las señales… que son legión. Navegar… con calma justa. Decidir… es tu libertad. Asumir el sufrimiento… que alguna vez llegará. Proteger… el compañero es tu mitad. Corazón caliente y sangre fría. Humildad debida.
Aún así… nada es seguro. Nadie te obligó… y a nadie exigirás.
Luego… bajar de allí… con las mismas reglas.
Vivir.


domingo, 13 de diciembre de 2015

Alpinistas, inventores y fabricantes... el talento II

Seguramente el arnés TROLL modelo Whillans pertenece a la HISTORIA (con mayúsculas) de la escalada, principalmente en Europa.
La "revolución" que los escaladores y alpinistas de los años 60 deseaban para el futuro.

Hasta 1960, tanto en Europa como en EEUU, solo se conocían dos sistemas de atarse a la cuerda: directamente con ella (cintura o pecho) o con una cinta ancha enrollada (nudo para cerrar la cinta) a la cintura y de ahí la cuerda (muy utilizado por los escaladores americanos de la época).

... 1975 (Yelmo-Pedriza). Uno con arnés de "tirantes" y otro con cinta cruzada al pecho y de ahí la cuerda...

Este último sistema americano, más moderno, sería el que dio lugar al "Swami" (arnés de cintura, sin perneras).
Primero se trabajó en acolchar la cinta... para después empezar a pensar en añadir perneras.

... Jim Bridwell "the bird", con un swami acolchado...

Por supuesto que ya empezaban a conocerse los arneses de pecho (caseros y algunos comercializados) con cinta plana o cuerda (y tirantes a los hombros) y también aquellos tipo cinturón (con tirantes sobre hombros y piernas)... pero quedaban asuntos por resolver.

... arnés con "tirantes" en piernas y hombros... 1978...

En EEUU sería Bill Forrest el encargado de empezar a combinar, y mejorar con un acolchado, este arnés de cintura, primero sin perneras y luego mejorando los diseños.

... un "swami" sin acolchar...

... un "swami" acolchado...

Bill Forrest (1939-2012) revolucionó el mercado con diseños espectaculares para la época (década de los años 60/80).


De su ingenio salió una herramienta a la que bautizó como "Mjolnir" (martillo para roca e hielo, con hoja intercambiable), las conocidas "daisy chain", dispositivos para asegurar y descender... y ¡las primeras cintas disipadoras!...


La vieja Europa también despliega ingenio y dos ingleses tienen ideas similares.
Por un lado está Brian "Tanky" Stokes, un trabajador de la industria del cuero, y por otro Tony Howard... futuro fundador, junto con Paul Seddon y Alan Waterhouse, de la mítica empresa TROLL SAFETY EQ. (1965).
Se realizan prototipos en cuero (75 mm. de ancho y 5mm de espesor) e incluso se le añaden anillos portamaterial... pero falta el elemento decisivo: las perneras.

En 1965, Howard ya finaliza un diseño con el que realiza una escalada que marcó un hito en su momento: la enorme pared del Troll en Noruega... no es casualidad el nombre que recibió la compañía: TROLL.

... Tony Howard (izq.) en uno de los vivacs al Troll...

A este arnés, ya "moderno", fabricado con materiales sintéticos e incluyendo perneras, se le dio en llamar Troll Mark 2.
Había nacido el concepto que ahora conocemos como "arnés de cintura" ("sit harness" en inglés, un "todo completo" que trabaja repartiendo cargas en cintura y piernas).

También supuso un despegue, por publicidad, para la recién creada empresa TROLL, el documental de la BBC  "Old Man of Hoy"... que durante unos días de 1967, retransmitió en directo (se estima que lo siguieron más de 15 millones de personas) la escalada de este mítico monolito escocés.
A TROLL se le encargaron arneses "belt" (cinturón), "sit harness" (arnés Mark 2, tipo actual), "chest harness" (arnés de pecho), "leg loops" (perneras para combinar), estribos, guíndolas, material duro, etc.

La compañía TROLL ya estaba en marcha y sería en 1970 cuando aparece en escena uno de los personajes más emblemáticos y conocidos del alpinismo europeo: Don Whillans (alias "el villano").

... por increíble que parezca, Whillans está en el vivac bajo la "Chandelle", durante la
apertura del pilar central del Frêney (Mont Blanc) 1961... de las zapatillas de descanso
y la cuerda ¡ni hablamos!

Whillans (1933-1985) siempre tuvo inquietudes para innovar: se hicieron famosas las "Whillans box", un diseño de tiendas de altura que se utilizó en la expedición británica al Everest (1975).


Aquí os dejo algunas fotos tomadas del catálogo que presentaba TROLL, allá por 1980... Todavía podemos ver el "climber belt" (Europa) o "swami" (EEUU) y las combinaciones, separadas, de arneses de pecho y piernas.




Regresamos a la historia.
En 1970 se anda preparando una expedición a la enorme pared Sur del Annapurna (Himalaya) y Don Whillans es el encargado de conseguir unos arneses que mejoren los que se utilizan por aquel entonces.

Decide visitar a los chicos de TROLL y así, entre unos y otros, logran diseñar lo que sería el arnés más conocido y utilizado, durante una década, por escaladores y alpinistas de todo el mundo: el modelo Troll Don Whillans.

... el auténtico "rompepartesnobles"...

Fue inicialmente diseñado para alpinismo de expedición, ascensiones, etc. pero lo cierto es que se popularizó entre los escaladores de roca... y seguramente todos tendrán ¿buenos? recuerdos de los daños colaterales ante las temidas caídas.

... con el "Whillans" de los años 80 y cintas largas, muy largas... ¡risitas las justas, eh!...

... Picu Urriellu... en la clásica Oeste Rabadá/Navarro... 1981...

Le seguirían modelos míticos: Mark 5 (seguramente el mejor arnés de la época), Supercinturón (el más ancho, combinando acolchado extra con cinta plana), etc.
TROLL reinó durante muchos años, con equipamiento robusto y de alta calidad... sin concesiones a la moda.

... "Mark 5", de los primeros años...

... "Mark" 5 de los años 90... en Torrelodones...

... "Supercinturón" (Super belt)... en el Circo de Gredos...

"Un día, frío y lluvioso, de 1981 (no recuerdo el mes) tomo un vuelo chárter directo de Madrid a Manchester.
Paul Seddon, uno de los socios en TROLL, me espera a la salida del aeropuerto y salimos a toda velocidad, por la izquierda, en su flamante Saab 900 del 80.

Es tarde, los vuelos chárter tiene horarios de mala muerte, por lo que Paul me deja en un pequeño hotel, "bed and breakfast" en el primer piso y "pub" a ras de calle. Abierto hasta que los clientes desistan... que no lo hacen y por lo tanto no me queda otra que unirme a sujetar el mostrador, donde desaparecen vasos de cerveza como por arte de magia.
Al tipo de la barra no hay forma de verle, tal es la cantidad de grifos que maneja y la velocidad con que viaja de uno a otro para soltar pintas (medio litro), todo sobre un mostrador en el que compiten vasos llenos y vacíos, de rubias y negras... me refiero al color de la cerveza.
Intento dejar el pabellón alto, pero soy muy joven todavía... y estos clientes del "pub" están curtidos.
Mañana será otro día".

Esto es lo que tengo por ahí, escrito en uno de esos cuadernos de alambre espiral (ya sabéis, los que rescato de la troj; por la dehesa castellana se dice troje).

Ya os comentaba en el capítulo anterior, sobre la creación de la empresa Amadablam y el interés en la distribución de equipamiento especializado para escalada y alpinismo. Esta visita a TROLL tenía como finalidad conseguir la distribución de la marca para España. Y así fue.

Paul me viene a buscar temprano y volvemos a montar en su potente Saab, mientras charlamos sobre escaladas comunes.
La fábrica parece un típico "cottage" (casa de campo) y nada más entrar aumenta, de golpe, el traqueteo de las máquinas de coser. Un buen número de mujeres, todas espléndidas, se afanan en montar cientos y cientos de arneses "Whillans" ¡la leche!... nunca vi tanto arnés junto.

Alan Waterhouse me explica el proceso de fabricación y Paul me pasea entre las mujeres que, sonríen mientras, lanzan piezas acabadas a un cajón de madera... enorme.

Bueno, el trato ya lo tenemos zanjado, regresamos al "pub" para comer algo... es mediodía, pero aquí son así.
Luego, pasamos la tarde escalando algo por el "Peak District" y ¡zas! aparece Don Whillans.
Hacemos juntos un par de vías cortas, muy cortas, y Don insiste en tomar unas pintas en un lugar que él conoce. Lo conoce bien.

De nuevo intento dejar el pabellón alto, pero no puedo... es imposible.
A ver si un día encuentro el cuaderno de alambre espiral donde, seguro, escribí algo... porque ni me acuerdo ahora de lo que escribí, ni me acordaría entonces de lo que aconteció... de no haberlo escrito.

Regresé a Madrid tan contento, con el contrato bajo el brazo y el placer de conocer.

En otro capítulo ya hablaremos de otros viajes de negocio... otras gentes que innovaron y con las que también compartí momentos.
Por ejemplo, con Paul Simkiss... director de CLOG, que luego se convertiría en la actual DMM.

Aquí le tenemos durante una visita a España, para negocios de distribución con CALMA (José Carlos Arenal y Luis del Mazo) y AMADABLAM.
¿La vía? "Guirles-Campos" al Yelmo (Pedriza)...

... Jose Carlos Arenal (de espaldas), Carlos Gallego (izq.), Paul Simkiss (dcha.) y Luis del Mazo (fotógrafo)...

                                                                                                                                    continuará.....

13 comentarios:

  1. Mi primer arnés fue un Troll, pero ni idea del modelo.

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    1. Hola, Jesús. Bueno... si aportas algún dato (tu edad, dónde lo compraste, año aproximado de compra, etc.) lo mismo sacamos algo en claro.
      Saludos.

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  2. Excelente como siempre Carlos. Reconozco de mis amigos veteranos el modelo rojo de portas con hebilla. Me ha encantado la entrada. A la espera de la próxima.
    Un saludo

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    1. Gracias, Diego... a ver si encuentro más cuadernos de alambre espiral y me refrescan la memoria.
      Saludos.

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  3. Interesante y bonito articulo. Mil gracias por darnos a conocer..

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  4. Aún conservo por ahí un arnés Troll de pecho,sin estrenar que compré junto con el tradicionL de cintura porque; sinceramente, no me fiaba mucho de no darme la voltereta con la parte inferior solamente.
    Lo compré en Amadablam,tienda de visionarios oiga.

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    1. Luis, querías asegurarte caer de pie ¿no? jejejeje.
      Los de Amadablam siempre buscando materiales raritos.
      Un abrazo.

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  5. Casi inmejorables tus relatos gracias por contar tus vivencias

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    1. Gracias, Jorge. Un placer que te gusten las historias de montaña.
      Saludos cordiales.

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  6. En los sesenta y aún en los setenta nos asegurábamos utilizando un cordino y rapelábamos con la cuerda pasándola por la entrepierna, el hombro y la espalda. A veces nos abrasábamos, pero ¡era lo que había, o a lo que podíamos acceder! La primera vez que usé un Petzl pélvico con un gancho del ocho sentí un gran alivio en el esqueleto. Ya en la actividad espeleológica de los setenta, el arnés integral y el descensor simple, también de Petzl, contribuyeron, junto con las clavijas de expansión, a mejorar la “comodidad” y la seguridad en las bajadas. Es bueno que recuerdes a los jóvenes, como haces en este post, la excelente moral imperante del montañismo de aquellos años. A pesar de la escasez de material, se conquistaron montañas por rutas de extrema dificultad, como la oeste del Pico Urriellu. Saludos, JT

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  7. El williams y el.mark 5 fueron la libertad

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    1. Nuevos tiempos... el cambio. Cierto.
      Saludos, Joan.

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